POLÍTICAS MEDIOAMBIENTALES

En las últimas semanas hemos podido escuchar varios toques de atención desde la CE al gobierno español para que se movilice en cuestión de políticas verdes. Estos se han producido en un informe sobre las políticas ambientales de los estados miembros.

Entre las asignaturas pendientes de España identificadas en la evaluación nos encontramos con la gestión del agua, los residuos urbanos y la calidad del aire.

La Comisión Europea reclama que España desplace su política fiscal desde el modelo actual que grava fundamentalmente las rentas de trabajo a un modelo donde se graven impuestos menos dañinos para el crecimiento. Los ingresos de los impuestos medioambientales en España durante la ultima década han sido del 1,85% del producto interior bruto (PIB) en 2014, frente a la media del 2,46% en la UE.

En el sector residuos llevamos un tiempo oyendo hablar del establecimiento de un impuesto nacional al vertido de residuos , al igual que se hace en otros países de la UE. En nuestro país esto tiene una mayor complejidad ya que la mayoría de las competencias de aplicación de las políticas medioambientales están en manos de las comunidades autónomas. Además Se deberían armonizar las distintas normativas existentes y en general la planificación de la gestión de residuos a nivel local, regional y nacional. Esto permitiría mejorar los ratios de disposición en vertedero que todavía son de un 55%, muy lejos del objetivo de minimizar la disposición en vertedero hasta un 10% en 2030.

Con respecto a la calidad del aire los vertederos emiten anualmente casi 11 millones de toneladas de CO2 equivalente, un 53% más de emisiones netas que la valorización energética según se recoge en un estudio elaborado por G-Advisory. Esta circunstancia se ve agravada en aquellos vertederos donde no existe captación de metano, siendo este uno de los gases más dañinos para la atmósfera. Por lo tanto, reducir el uso de esos vertederos para el depósito de residuos urbanos (o industriales asimilables a urbanos), se alinearía con la reducción de emisiones de CO2 marcada por el Protocolo de Kyoto.

En España tampoco se ha hecho lo suficiente para atajar la contaminación del aire, especialmente en zonas donde hay un tráfico intenso por carretera como son las grandes ciudades o las rutas de paso de vehículos entre Europa y el norte de África. En estos lugares los niveles de dióxido de nitrógeno y dióxido de azufre constituyen una grave amenaza para la salud.

La advertencias de Bruselas vienen a incidir en un debate que ya está sobre la mesa. Se necesita mucho mayor esfuerzo a nivel nacional, local y regional para cumplir las obligaciones que impone la normativa de la UE y lo que es mas importante para proteger el medio ambiente y la salud de los ciudadanos.

By | 2017-02-21T08:23:25+00:00 febrero 21st, 2017|Sin categoría|0 Comments