LA ECONOMÍA CIRCULAR EN EL SECTOR PRIMARIO

¿Puede el sector primario aumentar la cuota de reaprovechamiento de sus residuos? Las soluciones, desgraciadamente, no son siempre fáciles, pero hay claros ejemplos que marcan un camino a seguir.

En anteriores entradas de nuestro blog, hemos comentado sobre los principios que inspiran la economía circular y sus principales ventajas, el paquete de medidas de la UE, y más recientemente, la contribución que esperamos aportar desde las tecnologías avanzadas de gasificación de residuos.

En esta ocasión vamos a hablar de algunos de los principales retos que tiene ante sí la economía circular, en concreto dentro de las industrias que más dependen de los recursos naturales, entre los que se encuentran la agricultura, la pesca, la ganadería, la minería, la explotación forestal…

Europa es un continente muy dependiente de materias primas externas, que tienen un peso muy importante en la cuenta de resultados de empresas grandes, medianas y pequeñas.

Por esta misma razón, y por su desarrollo histórico y cultural, Europa es también una de las zonas geográficas donde existe una mayor preocupación ambiental por conservar los espacios naturales que quedan.

Fruto de lo anterior, especialmente la industria agroalimentaria, la pesca y ganadería han encontrado y siguen encontrando limitaciones en su actividad que las obligan a innovar en sus procedimientos para mantener los puestos de trabajo.

Una mirada a largo plazo

A pesar del más que aparente conflicto de intereses entre el sector primario y la conservación del medio ambiente, tradicionalmente Europa ha sido ejemplar. Sin embargo, aún queda mucho camino por recorrer.

Se calcula que en Europa el consumo de recursos por ciudadano asciende a 16 toneladas de materias primas al año (recursos materiales utilizados en la fabricación de productos para el consumo humano, energía, transporte, etc). De ellas, aproximadamente 6 toneladas se convierten en desperdicios.

Por lo tanto la pregunta es evidente ¿puede el sector primario aumentar la cuota de reaprovechamiento de esos residuos? Las soluciones, desgraciadamente, no son siempre fáciles, pero hay claros ejemplos como la fabricación de piensos a partir de subproductos vegetales, que marcan un camino a seguir.

En el otro extremo tenemos fertilizantes orgánicos y organo-minerales obtenidos a partir de residuos que están quedando fuera del mercado, a menudo por no cumplir con los requisitos funcionales que demanda el agricultor.

Tenemos, por tanto, un largo y apasionante camino por recorrer, al que acompañarán indudables beneficios económicos y sociales.

By | 2017-03-21T08:15:19+00:00 marzo 21st, 2017|Economía Circular, Residuos|0 Comments